UNA IDEA SOBRE HERMETISMO Y ALQUIMIA
Albanashar Al-Walÿ - Fermín Vale Amesti
Tomando en cuenta los excesos y
despropósitos que se cometen, tanto entre los profanos como entre algunos
Iniciados desinformados, en relación con el uso del calificativo de HERMÉTICO y
HERMETISMO, para quienes lo Hermético es todo lo que no es inteligible para
ellos, lo impenetrable, lo cerrado, etc., vamos a referirnos concreta y
específicamente a lo que en el ámbito Iniciático y Esotérico de Tradición, se
entiende por HERMETISMO, ALQUIMIA y la GRAN OBRA del ARTE REAL.
Lo primero que debemos aclarar es
la falsa afirmación según la cual la Química moderna sería la “hija” de la
Alquimia. Quienes así opinan demuestran con ello que desconocen por completo lo
que realmente es LA ALQUIMIA, Ciencia Cosmológica que no tiene absolutamente
nada que ver con las consabidas “operaciones” materiales de los llamados “Souffleurs” o “sopladores de carbón”,
jocosamente así llamados en su época, los cuales, con sus “ensayos”,
experimentos y demás esfuerzos materiales pretendían transmutar el plomo en
oro. Fueron, pues, esos “sopladores” los que dieron origen a la Química de hoy
y no los Adeptos Hermetistas. Quienes dicen lo contrario, o son ignorantes de
la verdad histórica comprobada o tratan de confundir a los no avisados, con
sabe Dios qué propósitos determinados...
Otro asunto digno de resaltar es el
hecho de que la Doctrina Hermética o el Hermetismo, aunque es una Doctrina
Tradicional, es decir, que está basada en Principios Trascendentes, no es una
Doctrina Tradicional COMPLETA en sí misma, pues no se trata estrictamente más
que de un Conocimiento de orden Cosmológico. Por lo tanto, no puede afirmarse
sin errar que el Hermetismo representa, aunque sólo sea a título de
“readaptación”, la INTEGRALIDAD de la Tradición Iniciática Egipcia; razón por
la cual, sólo representa el punto de vista COSMOLÓGICO que parece haber sido
allí particularmente desarrollado como un punto de vista secundario y
contingente; es decir, una aplicación de la Doctrina Principal al Conocimiento
de lo que se conoce como el “Mundo Intermedio” o el dominio de la manifestación
sutil de la Naturaleza, donde se sitúan las prolongaciones extra-corporales de
la individualidad humana, o las posibilidades mismas cuyo desarrollo concierne
propiamente a los MISTERIOS MENORES. Debemos agregar que el punto de vista
Cosmológico comprende también el conocimiento de la manifestación corporal,
pero lo enfoca sobre todo en tanto que esta se vincula a la manifestación sutil
como a su principio inmediato, en lo cual difiere enteramente del punto de
vista profano de la Física moderna. (René Guenon: “Apreciaciones sobre la
Iniciación” Capitulo XLI).
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